Veamos cómo
continuó el asunto que mosqueó severamente a Pasteur. Como recordaréis, tanto él
como Pouchet habían hallado vida generada espontáneamente. La diferencia entre
ambos es que Pasteur no publicó sus resultados porque no se los podía creer.
viernes, 26 de septiembre de 2014
jueves, 18 de septiembre de 2014
Pasteur y la generación espontánea
¿Cuántos de vosotros creéis en la generación espontánea? O
sea, en esa teoría que dice que la vida simplemente... aparece. Lo vivo se
genera a partir de lo inerte. Si habéis ido a clase, os habrán enseñado que los
seres vivos se reproducen, y es así, y solo así, como
se genera nueva vida. Por tanto la vida sale de la vida. Sin embargo,
aunque esta es la “teoría oficial”, todos creemos que la vida se originó en algún
momento, necesariamente a partir de algo inerte, y no lleva existiendo desde
siempre. Así pues, por absurda que nos pueda parecer la generación espontánea,
lo cierto es que creemos en ella aunque sea en un sentido reducido: de alguna
forma, hace 4000 millones de años, se creó vida en la Tierra, y luego ya
dejamos a la reproducción y a la evolución actuar.
Pero esta visión no ha sido siempre la hegemónica: este
debate estaba de moda en la Francia del siglo XIX. Los libros de texto modernos
nos dicen que fue entonces cuando Pasteur hizo unos experimentos que refutaron
por siempre la generación espontánea. El principal defensor de esta teoría por
aquel entonces era un tal Pouchet. Veamos cómo fue la discusión.
jueves, 11 de septiembre de 2014
Comprender los números grandes es posible, si sabes cómo
A menudo, en ciencia, así como en otros ámbitos, uno se topa con números
grandes. Pero no números grandes como mil o un millón. Números muy grandes. Números enormes.
El problema de estos números, para la gente a la que le gusta entender las cosas y no solo recibir la
información sin mayores pensamientos, es que son difíciles de imaginar. Porque
nadie maneja números así de forma cotidiana. Nadie tiene una intuición clara de
cuánto es esa cantidad. Dicho de otra
forma, un número como 1010 (un “1” seguido de 10 ceros) es, sin duda, un número muy
grande. Pero 1020 (un “1” seguido de 20 ceros) también es muy grande. Y 1030
también. Y ya está, ahí se pierde la intuición. A partir de 1010
(por decir algo) todo es muy grande.
Sin embargo, 1030 es muchísimo
más grande que 1010, y convendría poder visualizar la diferencia, y
no confundirlo con la misma “cantidad inmensa”. Hay cantidades inmensas, y las
hay inmensamente inmensas. Vamos a ver cómo podemos diferenciarlas mejor.
jueves, 4 de septiembre de 2014
La sutil diferencia entre lo real y lo ficticio
Vamos a continuar con la discusión de los SRI y SRNI que inicié en una entrada anterior, en la que decía que el científico puede inventarse las
fuerzas que quiera y de esta forma hacer que su sistema de referencia sea
inercial o no inercial. Como recordaréis, este problema hacía que yo no
entendiera la diferencia entre estos dos sistemas y que por tanto no pudiera usar las leyes de Newton.
Poca broma. Pero mirando los orígenes del ya archiconocido principio de inercia creo que vi la luz, y
aquí comparto mi “descubrimiento” con vosotros.
miércoles, 27 de agosto de 2014
El teorema de Viviani, o cómo llegar a la playa
Hoy os propongo un pequeño problema. Yo soy un
rico aburrido que no sabe en qué gastar su dinero. Como no tengo nada mejor que
hacer, me decido a comprar una de esas bellas islas del Pacífico. Pero no es
una isla cualquiera. Como soy un poco excéntrico, elijo una isla con forma de
triángulo equilátero, porque siempre me ha gustado la geometría y así además
puedo fardar ante los colegas, que tienen esas islas amorfas (con forma de
patatoide, que diría un físico, aunque la RAE no se lo permita).
miércoles, 20 de agosto de 2014
Hacer física o coleccionar sellos: esa es la cuestión
Ernest Rutherford fue un gran físico (considerado a menudo como uno de los
mejores experimentales de la historia) conocido sobre todo por el
descubrimiento del núcleo del átomo. De esta forma inauguró lo que hoy llamamos
Física Nuclear, y en cierta manera podría considerarse también fundador de la
Física de Partículas. Su contribución a la física no fue anecdótica, pues.
El caso es que, además de genial científico, era una persona un tanto
curiosa. Como sucede a veces entre los físicos (para quien vea The Big Bang
Theory, Sheldon Cooper es el mejor ejemplo), tendía a despreciar todo lo que no
fuera física. “La ciencia, o es física, o es filatelia”. Rutherford dixit. La
química: colección de sustancias, colección de reacciones. La biología:
colección de animales y plantas. La geología: colección de rocas y minerales.
Las ciencias sociales: no creo ni que las considerara ciencias. En resumen, la
ciencia es la física: las leyes del universo, las fuerzas, la energía, la
estructura de la materia… lo demás es como coleccionar sellos.
martes, 12 de agosto de 2014
El rozamiento (y mucho más) en la teoría del ímpetus
El otro día expliqué cómo se enseña la fuerza de rozamiento a nivel de bachillerato hoy en día. Al final de la entrada, comenté que hay una antigua teoría, la teoría del ímpetus, que añadía una serie de cambios a la aristotélica. Es pues una reforma (habrá que esperar a Newton para la revolución), pero una reforma más que contundente. Veamos sus implicaciones.
Como hemos dicho en un post anterior, el núcleo de la teoría aristotélica del movimiento es que si hay movimiento, hay fuerza. Pues bien, esto persiste en la teoría del ímpetus. Pero hay una diferencia importante: con Aristóteles, el motor era externo al cuerpo movido. Esto le obligaba a decir cosas como que cuando lanzabas una piedra, inicialmente el motor era la mano, cosa muy razonable, pero una vez volaba por los aires, ¿qué era el motor? Pues tenía que ser el aire, porque no había otra cosa.
Como hemos dicho en un post anterior, el núcleo de la teoría aristotélica del movimiento es que si hay movimiento, hay fuerza. Pues bien, esto persiste en la teoría del ímpetus. Pero hay una diferencia importante: con Aristóteles, el motor era externo al cuerpo movido. Esto le obligaba a decir cosas como que cuando lanzabas una piedra, inicialmente el motor era la mano, cosa muy razonable, pero una vez volaba por los aires, ¿qué era el motor? Pues tenía que ser el aire, porque no había otra cosa.
jueves, 7 de agosto de 2014
La fuerza de rozamiento hoy
Todo estudiante de ciencias de bachillerato estudia la fuerza de
rozamiento. Le explican lo siguiente: la fuerza de rozamiento es la que se
opone al movimiento relativo de dos superficies en contacto. O sea, que si
dejamos una carpeta sobre la mesa y la intentamos mover, vemos que necesitamos
hacer una fuerza para superar el rozamiento que hay entre las dos superficies
(la de la mesa y la de la carpeta). Además, notamos también que esta fuerza es
más grande al principio, cuando queremos mover la carpeta, pero una vez ya se
está moviendo, va casi sola. Todo esto se modeliza de la siguiente forma:
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