Fernández de Enciso fue un letrado del siglo XVI que viajó a América y escribió un libro llamado Suma de geografía. Este libro es conocido por ser el primero en describir la geografía americana junto con la del Viejo Mundo. Pero no voy a hablar de eso aquí. Prefiero, en cambio, preguntarme lo siguiente: ¿Cómo podía Enciso creer en dragones? O unicornios. En su obra los menciona con toda naturalidad. Y también aparece el ave fénix. Pues es muy sencillo, cree en la existencia de estos animales porque lo ha leído en un libro que es la autoridad de la historia natural.
miércoles, 30 de septiembre de 2015
sábado, 25 de julio de 2015
Pero… ¿qué es la ciencia?
Parece que fue ayer, pero ya hace un año (y unos días)
que empecé el blog, que se dice pronto. Nos hacemos viejos. Y en este tiempo os
he ido explicando cosillas de historia de la ciencia, sin haberos explicado qué
es la ciencia (algo que parecería imprescindible para empezar a trabajar). Digo
parecería, porque es evidente que no lo es.
miércoles, 24 de junio de 2015
El legado de Copérnico
Bueno, ya está
bien de Copérnico, ¿no? Parece que no sepa hablar de otra cosa. Lo que pasa es
que Copérnico es una figura fundamental para entender todo lo que viene
después. Así que vale la pena pararse un rato. Por si queréis repasar, aquí
tenéis la entrada en que explico cómo Copérnico fue moderno siendo antiguo y
aquí la que os cuenta cómo un matemático se puso a hacer física desafiando el statu
quo. Ahí fue donde lo dejé la última vez. Copérnico les dice a los físicos que
las matemáticas mandan. ¿Le hicieron mucho caso?
sábado, 30 de mayo de 2015
La revolución copernicana y el auge de las matemáticas
Volvamos a mi tema
predilecto: la Revolución Científica. Si os acordáis, antes de que apareciera
Sant Jordi me había quedado hablando de la revolución copernicana. Os comenté
cómo Copérnico había sido moderno siendo antiguo. Cómo no le gustaban
determinados aspectos del sistema de Ptolomeo y propuso su propio sistema. Pero
ahí no acaba la cosa.
jueves, 23 de abril de 2015
Preguntas sin respuesta
¿Cómo se mide el
amor? ¿A qué huelen las nubes? Hay preguntas a las que la ciencia, simplemente,
no puede (o no quiere, o no sabe) responder. Ni falta que hace. Una de estas
preguntas fue la que nos plantearon en 2º de Bachillerato para hacer un texto
para Sant Jordi: "¿A dónde van a parar las cosas bonitas?" Tal cual.
Peor aún: en inglés. Y yo estaba tan feliz revisando las cosas que tenía por mi
ordenador escritas con ocasión del día de la rosa y el libro, y me topé con
este texto. Y lo releí, me hizo gracia, y dije, pues para el blog que va. Y
aquí está.
lunes, 30 de marzo de 2015
La revolución copernicana y el auge de lo retro
Sigamos con la
Revolución Científica. Después de hablar de la física aristotélica y el abandono de la causa final, toca hablar de Copérnico, un clásico en todos los
relatos de esta época. En muchas
ocasiones, cuando alguien nos habla del susodicho, lo hace refiriéndose a un
genio revolucionario que puso a moverse a la Tierra desafiando todas las
creencias de su tiempo. El hecho de que hablemos de revolución copernicana refuerza
esta idea, así como también la refuerza la construcción de grandes héroes que
tiende a producir la llamada historia de las grandes figuras. Aquí vamos a
repasar la innovación de Copérnico para poder situarla en el lugar que le
corresponde.
Y precisamente ya
podríamos discutir incluso el uso del término innovación para referirnos
a la propuesta copernicana de sistema del mundo. En efecto, nos encontramos en
el Renacimiento de principios del siglo XVI, y lo (paradójicamente) innovador
de los renacentistas es que innovan recurriendo a lo antiguo. Precisamente su
voluntad es rescatar del olvido los textos clásicos. Bastante significativo es
el hecho de que la denominación "Edad Media" sea de origen renacentista.
¿En medio de qué? De los antiguos y ellos, los renacentistas, que miran al
pasado para acercarse al conocimiento auténtico,
no "corrompido" por las sucesivas traducciones y modificaciones de
los textos que se producen en el transcurso de la historia. Estamos pues en
este contexto de cuestionamiento de toda la tradición medieval (básicamente
aristotélica) y de mirada directa a los antiguos, entre los que se encuentra
Aristóteles, pero también muchos otros.
sábado, 28 de febrero de 2015
La causa final
Volvamos a hablar
de la Revolución Científica. Ya os comenté que después de esta etapa el mundo
es matemático, lo que hace que la física también lo sea. Otra de las novedades
introducidas en esta época tiene que ver con lo que es una explicación
aceptable, con cuáles son las causas de los fenómenos. En particular, se
abandona la llamada “causa final”. Veámoslo.
En el siglo XVI, un
señor llamado Benedetti nos dice que Aristóteles no debería haber declarado que
un cuerpo es más rápido cuanto más se acerca a su meta, sino más bien que el
cuerpo es más veloz cuanto más se aleja de su punto de partida.
sábado, 31 de enero de 2015
El empirismo de Mach
Vamos a ver si zanjamos de una vez por todas el tema de la inercia. En el
último post sobre este tema vimos que para distinguir SRI de SRNI había que
postular un espacio absoluto. Pero esta no es la única vía para entender bien
la distinción inercial/no inercial.
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